“Nadie puede ser sensato con el estómago vacío”

George Eliot.

Los consumidores del círculo rojo nacional parecemos embelesados, obsesionados y perdidos con debates ideológicos de largo aliento, con profundas reflexiones que destrozamos, aderezamos o alabamos pensando que tenemos un público más allá de nosotros que se halla expectante a nuestra opinión.

Sin embargo, nos hemos convertido en algo parecido a los poetas que solo se leen entre sí, con la desventaja de que la estética casi nunca juega de nuestro lado y de que la prosa parece limitar aún más nuestra creatividad frente al reto literario de los versos.

Seamos francos, fuera de nuestra pequeña burbuja las preocupaciones de la sociedad mexicana son, más bien, unas mucho menos espirituosas pero sí más urgentes: pagar la renta, encontrar la chamba perdida aunque pague menos o estirar el gasto para llegar al fin de la quincena, porque, realmente, las bribonerías de Morena con sus “juanitos” o los dislates mañaneros del presidente que cada vez se asemeja más a una caricatura totalitaria están fuera de las verdaderas charlas de la sociedad.

Mientras que el círculo rojo se debate en nimiedades, hay una sociedad urgida de propuestas y soluciones, hastiada de idioteces que no llevan a ninguna parte y que no resuelven su legítima urgencia.

El mensaje que la sociedad dará el próximo junio será triste y desesperado, sí, quizás un voto de castigo pero no, necesariamente, un voto de confianza.

Temo que la irrelevante oposición va terminar mareada en un ladrillo, se bañará de gloria con pírricas victorias que no la llevarán a buen puerto. Se confiarán y serán, de nueva cuenta, aplastados. Seguirán sin entender que no entienden que no entienden.

Pero ¿qué pasará con una dolida sociedad que cada día seguirá más y más ahogada entre berrinches de altos vuelos?, ¿cómo podemos acercarnos a la construcción de una realidad que mantenga el sistema capitalista generador de riqueza pero, al mismo tiempo, con justicia social?, ¿cómo enfrentarnos al estigma del capitalismo salvaje que generó tanta miseria pero que hoy, su contra y castigo, propone un sistema totalitario, repleto de censuras, centralizado y condenado a la figura de un obeso e incompetente Estado?

La respuesta, temo, no vendrá de quien debe venir y las consecuencias de un pueblo con hambre derivan, casi siempre, en un pueblo encabronado. Nada puede salir bien de esa fórmula.

Eso sí, le apuesto que el discurso después de junio se centrará más en “el castigo a Morena” que en la devastadora realidad de un pueblo que sufre por el abandono de sus autoridades, sean del partido que sean.

DE COLOFÓN

Grupo Ultramar podría invertir más de 551 millones de pesos en el nuevo muelle de Cozumel, sin embargo el proyecto se encuentra detenido dadas protestas de “novedosos” grupos ambientalistas que, curiosamente, no dicen ni pío sobre la expansión del muelle de Stevedoring Services of America que actualmente controla el mercado.

Sí, es otra historia del México que apuesta al monopolio de los cuates. 

@LuisCardenasMX

Fuente: El Universal