El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, anunciará próximamente a su candidata a la vicepresidencia. Pero, ¿qué hace realmente un vicepresidente?

1. ¿Realmente importan?

Es posible que la vicepresidencia de Estados Unidos no sea tan frustrante y desconcertante como la interpretación de Julia Louis-Dreyfus en la serie de HBO “Veep”.

Los VP estadounidenses son un poco como los teloneros en los espectáculos musicales. Recorren el país diciéndole a la gente cuán genial es su jefe. Y aunque trabajen en uno de los edificios más famosos del mundo, no habrá muchas calles con su nombre cuando se vayan.

Pero aun así, son muy importantes por una simple razón: están a un tris de la presidencia.

John Tyler, Millard Fillmore, Andrew Johnson, Chester Arthur, Theodore Roosevelt, Calvin Coolidge, Harry Truman y Lyndon Johnson se convirtieron en presidentes tras la muerte del mandatario en funciones.

En el caso de Johnson, fue después del asesinato en 1963 del presidente John F. Kennedy. Prestó juramento dos horas y ocho minutos después a bordo del Air Force One. Y Gerald Ford lo hizo apenas media hora después de que Richard Nixon firmara su renuncia en 1974.

2. ¿Qué busca Biden?

El vicepresidente de Donald Trump, Mike Pence, se ajusta a la imagen tradicional de un segundo violín.

Pence tiene deberes importantes, incluido el de coordinador del equipo de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, pero su tarea principal a menudo parece ser la de elogiar el trabajo de Trump.

Biden, quien sirvió como vicepresidente durante los dos mandatos de Barack Obama, dice que está buscando algo diferente.

Habla con cariño de sus responsabilidades cuando estaba en el cargo, enfatizando cómo dirigió desde el gobierno el rescate masivo de la economía en 2009. Y dice que quiere que su propio vicepresidente sea “simpático” con él.

“Pienso que Biden está buscando un socio político”, alguien que “realmente funcione como uno de sus asesores más cercanos”, dijo Joel Goldstein, profesor de derecho en la Universidad de St. Louis y experto en la vicepresidencia.

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Biden, que alcanzaría la presidencia a los 78 años, tiene claro que se ve como una figura de transición. Su adjunto, que probablemente sea alguien mucho más joven, será esencialmente el próximo candidato demócrata.

Y dado que Biden ha declarado que elegirá a una mujer, ella haría historia, independientemente de cómo sea su gestión.

Solo otras dos mujeres han sido elegidas hasta ahora como candidatas a vicepresidenta: Geraldine Ferraro en 1984 y Sarah Palin en 2008. Ninguna de las dos llegó a la Casa Blanca.

Y si la compañera de fórmula de Biden llegara a sucederlo, se convertiría en la primera presidenta de Estados Unidos.

3. ¿Son poderosos?

Formalmente, los vicepresidentes estadounidenses tienen la responsabilidad de emitir el voto decisivo cuando se generan callejones sin salida en el Senado.

Algunos vicepresidentes, como Dick Cheney bajo George W. Bush, se ganaron la reputación de ser el verdadero poder detrás del trono de un presidente sin experiencia.

Pero la suposición de que la vicepresidencia es un peldaño perfecto hacia la cima no es tan cierta. Solo 14 en este cargo han llegado a la presidencia, y de ellos, nueve no fueron elegidos, sino que desembocaron en la Oficina Oval por muerte o renuncia del presidente.

El último vicepresidente que ganó las elecciones como presidente fue George H. W. Bush, quien gobernó entre 1989 y 1993.

4. ¿Alguien los recuerda?

A diferencia de los presidentes, pocos vicepresidentes son recordados.

¿Quién oyó hablar de William Rufus King o William Wheeler? Claro que hay excepciones, como Cheney.

También está Al Gore, que era casi inseparable de Bill Clinton como vicepresidente y aunque perdió por un pelo las elecciones presidenciales de 2000, ganó luego fama mundial como activista del cambio climático.

Y luego está el propio exvicepresidente Biden. Si las encuestas aciertan sobre sus posibilidades de vencer a Trump, tendrá un lugar destacado en los libros de historia por muchos años.

lsm

Fuente: El Universal