Una nueva jornada de violencia extrema conmociona al continente tras confirmarse el hallazgo de al menos 47 personas sin vida dentro de una iglesia en Kenscoff, Haití. El sitio era utilizado como refugio temporal por decenas de ciudadanos que huían del terror impuesto por las bandas criminales en la región. El ataque se registró durante la noche del domingo, cuando un grupo de sujetos fuertemente armados irrumpió en el campamento de desplazados. Los agresores perpetraron ejecuciones directas y se llevaron por la fuerza a varias personas, cuyo paradero aún es desconocido. Una noche de terror en el refugio El alcalde de la localidad de Kenscoff, Massillon Jean, condenó enérgicamente las matanzas realizadas al estilo de una ejecución masiva. Autoridades locales e internacionales señalaron que la cifra de víctimas mortales podría incrementarse conforme avanzan las labores de búsqueda de los desaparecidos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) respaldó el balance preliminar de 47 personas asesinadas en el inmueble religioso. Las víctimas habían buscado protección en las alturas del área suburbana de Puerto Príncipe, una zona disputada violentamente por grupos delictivos rivales. Crisis humanitaria y desplazamiento forzado La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que la violencia extrema ya no se limita únicamente a la capital. De acuerdo con datos oficiales, cerca de 1.5 millones de haitianos permanecen en condición de desplazados internos debido al acoso constante de las pandillas. Haití atraviesa una profunda crisis política, social y de seguridad que se ha agravado progresivamente desde 2025. Los grupos armados han intensificado sus operaciones mediante secuestros, violaciones, masacres arbitrarias y el reclutamiento forzado de niños en diversos distritos del país. Promesa de refuerzos y apoyo internacional La oficina del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, emitió un comunicado oficial expresando su compasión hacia las familias afectadas. Asimismo, el gobierno anunció el despliegue inmediato de fuerzas de seguridad para intentar recuperar el control operativo en las zonas altas de Kenscoff. Por su parte, la ONU reiteró la necesidad de consolidar una fuerza internacional de apoyo a la policía local. Se prevé que dicha misión cuente con hasta 5,500 efectivos extranjeros para frenar la expansión territorial de las organizaciones criminales.
2026-08-31


